Origen del modelo de Seguridad Interdependiente
En 1994, la Dirección de Dupont, estableció un equipo interno para definir un sistema que le permita a su organización (y a otras) a mejorar la eficiencia de su gestión de seguridad ocupacional y reducir su accidentabilidad.
Uno de los productos más relevantes arrojados por este equipo, es la llamada Curva de Bradley, donde se definen las etapas que deben atravesar las organizaciones para llegar a un manejo eficiente de la seguridad ocupacional.
Una de las estrategias propuestas por la Curva de Bradley, es la creación de una cultura preventiva en las organziaciones, que busca el compromiso de todos los niveles de la empresa, la asignación de recursos, y la actitud individual y grupal, para que los controles de seguridad se ejecuten de manera más eficiente, reduciendo la cantidad y gravedad de accidentes laborales.

Etapas de la Curva de Bradley:
Cultura Reactiva:
En esta etapa, es característico que el personal se proteja de los riesgos laborales únicamente por su institno (miedo), el cual puede ser variable entre todos los integrantes de la Organización, y muy probablemente, el riesgo percibido puede ser menor al riesgo real.
La Dirección de la Organización no está comprometida con implementar una cultura de seguridad y delega sus atribuciones al Departamento de Seguridad (si lo hubiese).
La tasa de accidentabilidad es muy elevada, tanto en frecuencia como en gravedad.
Cultura Dependiente:
A diferencia de la etapa anterior, la Dirección ya comienza a involucrarse en la cultura de seguridad, hanciendo a la seguridad una condición de empleo y estableciendo lineamientos de control, sin embargo, sigue dependiendo de la supervisión. Aún la seguridad no es prioridad con respecto a otros ejes de la organización (calidad, servicio al cliente, presupuesto).
El cumplimiento de estas condiciones y lineamientos son basadas en la discilplina y el miedo (multas, descuentos, castigos, despidos) y no en el concienciamiento del personal.
Por este motivo, el cumplimiento es individual (aún puede haber variación de la percepción del riesgo entre cada individuo) y está muy sujeto a la supervisión (si no me miran, no lo hago).
Cultura Independiente:
En la etapa Independiente, la Dirección se encuentra mucho más comprometida en generar una cultura de seguridad efectiva. La Dirección participa activamente de eventos de prevención y es su prioridad dentro de la planificación estratégica.
Algo importante en esta etapa, es que la organización, comienza a concienciar al personal de los riesgos a los que está expuesto y sus potenciales efectos negativos, así de cómo cuidarse para prevenir la ocurrencia de lesiones y enfermedades.
El personal comienza a generar hábitos de prevención y reconoce al igual que la Dirección que la seguridad es un prioridad en la Organización, sin embargo, solamente cuida de su integridad y no de aquellos a su alrededor.
La Cultura Iterdependiente:
En esta etapa más madura, el personal desarrolla un sentido de comunidad, y adicional a cuidar de sí mismo, comienza a percibir las necesidades de los demás para poder nivelar el grado de seguridad en la organziación.
El personal observa y corrige los comportamientos inseguros de otras personas.
Tanto la Direccción como el personal, ha logrado incorporar los hábitos de seguridad en su flujo de trabajo, y ya no le supone un esfuerzo adicional.






