¿Qué es la huella de Carbono?
La huella de carbono es el indicador de la cantidad de gases de efecto invernadero (GEI) emitidos por una organización, durante el ciclo de vida de un producto, o a lo largo de la cadena de producción o suministro.
El cálculo de la huella de carbono incluye los gases de invernadero reconocidos por el Protocolo de Kioto:
- Dióxido de carbono (CO2).
- Metano (CH4).
- Óxido nitroso (N2O).
- Hidrofluorocarbonos (HFC).
- Perfluorocarbonos (PFC).
- Hexafluoruro de azufre (SF6).
La huella de carbono es expresada en toneladas de CO2 equivalentes (CO2e). Ésta se calcula multiplicando las emisiones de cada GEI por su potencial de calentamiento global al cabo de 100 años.
¿Cómo medir la huella de carbono?
Safety Solutions utiliza la metodología desarrollada por el Green House Gas Protocol para medir la huella de carbono generada en tu organización. La metodología de GHG Protocol incluye tres alcances de fuentes de GEIs que deben ser evaluadas:
- Fuentes directas de emisión.
- Emisiones indirectas.
- Emisiones indirectas fuera de los límites geográficos de la empresa.
Fuentes directas de emisión
Dentro de las fuentes directas de emisión, podemos encontrar:
- Fuentes de combustión estacionarias (sobre todo aquella utilizadas para la generación de electricidad o calor, como, generadores eléctricos, calderos, hornos, etc.)
- Fuentes móviles de combustión (en esta categoría se incluyen medios de transporte propios de la organización, o que sean rentados permanentemente para cualquier etapa del proceso productivo o de la cadena de suministro, tales como montacargas, vehículos terrestres, aviones, botes).
- Refrigerantes (en esta categoría se identifican agentes refrigerantes utilizados en la cadena de suministro, o incluso sus fugas fuera del sistema).
Emisiones indirectas
En esta categoría se identifican fuentes de generación de energía fuera de la organización. Estas fuentes pueden ser:
- Suministro de energía eléctrica.
- Suministro de vapor (generado fuera de la organización).
- Calentamiento o enfriamiento de agua (generado fuera de la organización).
Emisiones indirectas fuera de los límites geográficos de la organización
En esta categoría se incluye el transporte de bienes y personal, en vehículos externos a la organización. Las fuentes a evaluar son las siguientes:
- Transporte de bienes al consumidor final.
- Viajes de negocio.
- Transporte de personal.
Selección del Factor de Emisión
Un factor de emisión es la tasa media de emisiones de una determinada fuente, por unidad de actividad (por ejemplo, galones de combustible utilizados, kilovatios hora de energía consumidos, entre otros). Los factores de emisión ya se encuentran calculados para actividades específicas y lugares específicos, sin embargo, el Ecuador no dispone de cálculos de factores de emisión específicos (excepto para electricidad) por lo que generalmente se seleccionan factores de la EPA (Environmental Protection Agency de los Estados Unidos).
Interpretación de resultados
Una vez ingresados los datos recopilados de las fuentes de emisión indicadas anteriormente, y la aplicación del factor de emisión correspondiente, la herramienta nos arroja la cantidad de toneladas equivalentes de CO2 en el rango temporal de la serie de datos.
En primer lugar, obtenemos la cantidad de CO2 equivalente por alcance (fuentes de emisión), lo que nos permite un análisis de alternativas enfocado a las fuentes de generación que más CO2 equivalente generen en la organización.

CO2 equivalente por alcance
Por ejemplo, en la imagen anterior, los resultados del cálculo nos indican claramente que, la principal fuente de generación de CO2 equivalente en la organización evaluada se encuentra en el Alcance 2 (electricidad y fuentes de calor). Por ende, los esfuerzos de la organización para reducir la generación de GEIs, debe estar enfocada en este Alcance.

CO2 equivalente por año
La herramienta también nos permite un análisis temporal de la generación de CO2 equivalente, en este caso, la empresa evaluada pudo obtener sus resultados de generación un período de 5 años. Este análisis también permite tomar acciones en función de las particularidades operativas de cada período. Por ejemplo, se puede notar un incremento sustancial en el 2019 (probablemente por un crecimiento en la producción y despachos) y una disminución drástica en el 2020 (asociada a la pandemia de COVID-19, que muy probablemente redujo producción y despachos).




